Existen dos fuentes de energía, las renovables y las no renovables.
Fuentes no renovables de energía
La mayor parte de la energía que se utiliza en el planeta proviene de combustibles fósiles, como carbón, gas natural y petróleo. El uranio es otra fuente no renovable pero no es un combustible fósil. El uranio se convierte en combustible y se utiliza en las centrales nucleares. Una vez que estos recursos se agotan, se han ido para siempre.
El proceso de recolección de esta clase de combustibles puede ser altamente nocivo para el bioma del que procede. Los combustibles fósiles se someten a un proceso de combustión (quema) para producir energía. La combustión genera emisiones de contaminantes como monóxido de carbono y dióxido de azufre, estos pueden contribuir a la aparición de lluvia ácida y calentamiento global.
Fuentes renovables de energía

Las fuentes renovables de energía pueden ser utilizadas y reutilizadas muchas veces. Este tipo de recurso renovable incluye la energía solar, eólica, geotérmica, biomasa e hidroeléctrica. El uso de esta clase de fuentes produce mucho menos contaminación, tanto en recolección como en la producción.
- La energía solar es aquella que proviene del sol. En los últimos años se ha incrementado el uso de paneles solares para convertir la luz solar en electricidad.
- Las turbinas de viento, que se parecen a molinos de viento gigantes se encargan de transformar la fuerza del viento en electricidad.
- La energía geotérmica proviene de la corteza terrestre. Desde geíseres o fuentes de agua caliente se extrae y utiliza el vapor para generar la electricidad.
- La biomasa incluye productos naturales como madera, estiércol o maíz. Estos materiales se queman y se utiliza para calefacción.
- Cuerpos de agua como presas, ríos o lagos se usan en la producción de hidroelectricidad. Cuando el agua fluye a través de una represa, cae desde lo alto haciendo que la fuerza cinética de la caída active una turbina que actúa como generador eléctrico.

